Sociología Ahora


Sociología Ahora
Autores varios
Siglo XXI







Un acontecimiento de relevante significación como fue la celebración de los 50 años de la creación de la Carrera de Sociología de la UBA, dio lugar, entre otros eventos, a la publicación de este libro Sociología Ahora. El mismo es producto de un concurso de ensayos, promovido por la misma Carrera, entre jóvenes graduados y estudiantes avanzados de la misma.
Tal como lo señalan los Licenciados Lucas Rubinich y Marcelo Langieri en el Prólogo, “los ensayos que integran este libro tienen la virtud de permitir la reflexión sobre asuntos de las sociedades contemporáneas que aparecen singularmente condensados en la sociedad argentina…”

El saldo es más que estimulante, porque a la claridad y la concisión se suma la elección de una agenda dispersa, por definición, pero fascinante. También una valorable atracción por la agenda cotidiana de los últimos años. Así desfilan, en distintos trabajos y sin agotar la nómina, los piqueteros, los docentes atribulados ante los cambios de época, el impacto social de las cuasimonedas, los consultores electorales, los pibes chorros, la disección de un motín carcelario, la discriminación a inmigrantes de la región.
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Imposible sintetizar todos los trabajos, pero vaya un pantallazo que procura atraer a un potencial lector, que el libro lo merece.
- "Los intercambios cotidianos con los bonos provinciales de Entre Ríos", de Gabriel Obradovich estudia cómo circularon los símiles entrerrianos de los patacones. Se interna en su aceptación, en cómo influyó la estimación social en su valor, en cómo se devaluaron por falta de confianza. Obradovich sintetiza un estudio de campo vasto y lo hace memorablemente, reflejando en una cuestión micro cómo juega la licuación del rol del Estado (en este caso provincial) expresada en la pérdida de valor de uno de sus atributos indelegables, la moneda. Una mirada perspicaz a las reacciones de los actores sociales y buenas citas de entrevistas redondean una incursión novedosa en una coyuntura abrumadora, que justifica relecturas de calidad.
- "Motín o guerra contra el Dios Barba Azul", de Omar Alberto Villani, con la colaboración de Horacio Alberto Senet y Pedro Adolfo Melnik Montenegro, es, por lo pronto, notable porque sus autores estudian la carrera en el Centro Universitario Devoto, sito en la cárcel homónima. Los investigadores diseccionan un motín, establecen una tipología de distintos roles dentro de los presos ("delegados", "negociadores", "justicieros", "extremistas", "rastreros" o "antichorros", "trabas" u "homosexuales"). Son igualmente sugestivas sus advertencias acerca de las dificultades metodológicas que afrontaron y el modo en que quisieron resolverlas. Con acceso a participantes directos en motines, con versación en la jerga, con una comprensión inusual los autores arman una tipología utilísima, una suerte de crónica-tipo de los motines, imprescindible para exploraciones futuras.
- "La bruja y el oráculo o cómo las encuestas se impusieron en la Argentina", de Gabriel Vommaro, aborda el análisis de una casta de científicos sociales, los consultores electorales. Ubica el comienzo de su apogeo en 1983 y lo asocia con varias novedades de la restauración democrática: la creciente influencia de los medios de comunicación, la caducidad de saberes y pertenencias políticas previas, los cambios en la lógica de los liderazgos políticos.
- "Crisis y representaciones del Estado en los profesores de escuela media", de Daniela Ruiz, realiza el estudio de dos crisis paralelas: la del Estado y la de los docentes. Estudia su interacción, da cuenta de la perplejidad de los maestros frente a los cambios sociales y el empobrecimiento simultáneo del país, de ellos mismos y de sus alumnos. Otra entrada lateral a las secuelas del derrumbe del Estado benefactor argentino y del paradigma sarmientino.
En síntesis, una prueba, por si hacía falta, de que la carrera en cuestión sigue viva con medio siglo de vida. Este libro es un muy buen regalo de cumpleaños para compartir.

La Pelota Cuadrada

La Pelota Cuadrada: Cómo se juega a la Solidaridad en la Argentina Posmoderna

Autor: Oscar García
Ediciones Seguir Creciendo
2007
360 Páginas



En La pelota cuadrada, Oscar García analiza aspectos teóricos de la Solidaridad, su definición, y los requisitos para lograr una Cultura Transformadora. Además, combina este desarrollo conceptual con el análisis de la Cultura Solidaria en Argentina. En este rumbo, en el libro se plasman 12 Acciones Básicas de Solidaridad, es decir, “aquellas formas que las personas eligen para concretar en hechos sus actitudes e ideales solidarios, formas que en sí mismas son en general sustantivas, es decir, ligadas al qué hacer”. Estas acciones “revisten, a priori, una morfología proto - solidaria: donar, prestar, compartir, participar, acompañar”. Las opone a 10 Formas Líquidas de Pseudosolidaridad que deben ser erradicadas porque “no respetan la esencia de la Solidaridad, ya sea por despreciar su sentido más profundo (la liquidez más grave) o bien por menospreciarlo y dejarlo postergado tras una pátina de superficialidad (la liquidez más extendida)”. Asimismo, “funcionan como adjetivadoras y se refieren al cómo hacer, de tal modo que cualquiera de las Acciones Básicas cambia (negativamente) su valor si se hace de manera líquida.
A pesar del auge que en los últimos años adquirió el asociativismo y la lucha por la igualdad social impulsada desde distintos ámbitos del Tercer sector, no son muchos los libros que ahondan en esta temática. En este contexto, el nuevo libro de García (que se suma a La Pasión de Seguir: Voluntariado Transformador, sin excusas, sin fronteras) es, sin duda, un instrumento indispensable para comprender este fenómeno todavía poco problematizado en nuestro país.
Oscar García se desempeña como dirigente y profesional en diversas instituciones no gubernamentales de bien público y es profesor en la Licenciatura de Organización y Dirección Institucional de la Universidad Nacional de San Martín.

Medios de comunicación comunitaria HOY

En el marco del Taller cuatrimestral de Comunicación Comunitaria invitamos a alumnos, docentes y graduados de la carrera de Ciencias de la Comunicación a la clase abierta: “Medios de comunicación comunitaria HOY: diversidad de experiencias, ¿un horizonte común?”

El propósito de la misma es contextualizar y analizar los desarrollos, transformaciones, potencialidades y desafíos que caracterizan a algunas experiencias en Medios de Comunicación Comunitaria actuales en Argentina.

Expondrán representantes de organizaciones con diferentes recorridos y experiencias en el campo:

Presentación:

- Claudio Vívori, docente del seminario “Radios comunitarias en América Latina: historias y horizontes”, carrera de Cs. de la Comunicación, FCS-UBA.

Experiencias:

- Liliana Belforte y Romina Coluccio, Cooperativa de trabajo FM en Tránsito.

- Ramiro García y Sheila Pérez Giménez, Cine en Movimiento.

- Marcos Arano, Teatro Foro, compañía: "El infierno de los vivos".

Las experiencias estarán acompañadas de material audiovisual

Fecha: Jueves 15 de Mayo, de 18 a 21 hs

Lugar: Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales- Sede Parque Centenario, entrada por calle Franklin.

Organiza: Taller Cuatrimestral de Comunicación Comunitaria

Cátedra: Nelson Cardoso

Auspicia: Dirección de la Carrera de Ciencias de la Comunicación

COOPERACION INTERNACIONAL

Desde hace más de un año se desarrolla en Florencio Varela un claro ejemplo de cooperación internacional. La organización italiana IPSIA (Instituto Paz Desarrollo Innovación ACLI) y el Instituto de Formación y Trabajo AG son las protagonistas de esta relación. El proyecto, que cuenta con el auspicio del Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, se llama Jóvenes y Mujeres por un Nuevo Desarrollo y busca la promoción social y cultural a través de la capa-citación laboral en las áreas de Construcción Edilicia, Producción Agropecuaria, Nuevas Tecnologías y Servicios Comunitarios.
IPSIA nació en 1985 para promover el fortalecimiento de sujetos en riesgo, con formación y financiamiento para microemprendimientos. De esta manera, además de Argentina, también colaboran con organizaciones civiles de otros paises.
Por su parte, AG es una asociación civil que desde hace veinte años participa en el desarrollo local a través de la promoción de las capacidades laborales, productivas y microempresariales. Actualmente cuentan con dos sedes y en una de ellas funcionan el Centro de la Mujer y, además, el de Promoción y Participación de la Juventud, un espacio que persigue el fortalecimiento de redes y grupos juveniles locales.
El proyecto se desarrolla desde el 2005 y, además de los recursos económicos destinados por IPSIA, tres de sus miembros italianos se instalaron durante un año en Buenos Aires para colaborar e interactuar con los impulsores locales. "Una condición de un proyecto de cooperación es que parte de los recursos los aporte la institución beneficiada -explica Mauro Plate, uno de los tres italianos que integra el proyecto-. En este sentido, IPSIA aporta el dinero asignado para los recursos humanos, el equipamiento y los docentes de los cursos, mientras que AG, la contraparte local, brinda el espacio físico, el conocimiento de la realidad local y las vinculaciones necesarias para el desarrollo del proyecto".
La intención de capacitar para el desarrollo de microemprendimientos productivos y el mejoramiento de las capacidades laborales en Florencio Varela se concreta a través de los cursos de capacitación y el otorgamiento de microcréditos. La novedad del proyecto es que se acompaña las clases con cursos de Gestión de Microempresas y Marketing, orientación socio-laboral y ciudadanía.
En tanto, con el microcrédito es posible eliminar las barreras financieras para que las personas que no pueden pedir un préstamo en un banco cuenten con un capital inicial. "Detrás de esta iniciativa está la idea fundamental según la cual todos, también los pobres, son sujetos activos económicamente", acota Mauro.
Con respecto al monitoreo que IPSIA hace del proyecto, Cristian Rodríguez, Coordinador del área Nuevas Tecnologías, explica: "Enviamos informes confeccionados de manera colectiva pero, cada tanto, vienen miembros de IPSIA de Italia para ver cómo está funcionando el proyecto".
En este modo de trabajo, todos resaltan el "enriquecedor intercambio y la combinación de enfoques". "Los italianos tiene una manera de trabajar donde todo está estructurado y planificado -cuenta Cristian- y para nosotros ese es un muy buen complemento". Las dificultades de adaptación no fueron pocas pero con el paso del tiempo lograron superarlas y acostumbrarse a la metodología de participación e intercambio.
Para Mauro lo positivo de trabajar con personas que tienen una visión diferente se basa en que "en el encuentro se tienen que dar algunos pasos para entender al otro y esos pasos implican un aprendizaje". Al respecto, recuerda: "A mí me costó adecuarme a los tiempos largos para tomar decisiones y a extender los plazos, pero todos cedimos y pudimos conocernos y fortalecer al grupo"
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... REVISTA DE BOLSILLO

Caballito Regalado es una revista cultural de interés barrial. Este medio alterativo busca integrar a los vecinos del barrio de Caballito de cara a sus problemáticas comunitarias. Pero también difunde iniciativas que trascienden al barrio por ser tributarias de los ideales que la representan. En suma, la razón de ser de Caballito Regalado es aunar voluntades para actuar sobre la realidad local. Y el estudio del pasado, por su carácter integrador para las distintas generaciones, es un aspecto que siempre está presente en el contenido de esta publicación.

La revista se consigue en diversos comercios amigos, y en los siguientes puntos de distribución fijos: Librería Nadir (Rivadavia 5260), Librería Galerna (Caballito Shopping), Kiosco Cambalache (Acoyte 142), Kiosco de diarios y revistas de Hugo (Puán y Rivadavia), Kiosco de diarios y revistas de Augusto (E. Mitre 26), Museo Ernesto Che Guevara (Rojas 129).

COLECTIVO AL AIRE

Desde sus inicios en 1989, FM La Tribu siempre quiso ser una radio comunitaria y alternativa, y, a la vez, un proyecto político y militante. La intención era, además, ser un medio de comunicación, un actor social que dialogue con otros actores para, a partir de ese intercambio, construir el relato de la época, del momento, de la ciudad. Tal como lo explica su director actual, Gastón Montells, "para el Colectivo La Tribu es importante este dialogo para que sea posible, en lugar de traducir al otro, construir las condiciones necesarias para que ese otro hable por sí mismo".

En la actualidad, y a partir de esas ideas que ya estaban presentes en su formación, La Tribu se encuentra en plena ampliación de sus actividades. "Esta diversificación fue producto de la decisión del Colectivo de trabajo que, tras cumplir cinco años en el aire, resolvió no ser solamente una radio -cuenta Gastón-. Quisimos crear un espacio físico que esté abierto al intercambio directo con otros actores sociales, sin estar mediado por la radio". Desde ese momento, entonces, La Tribu empezó a desarrollar actividades que trascienden a las estrictamente relacionadas con la radio en tanto medio de comunicación masivo.

Como lo central para el proyecto político y cultural de La tribu es actuar como un multiplicador y socializador de los conocimientos y experiencias, el espacio educativo adquirió forma e importancia. En este sentido, se empezaron a dictar talleres abiertos a integrantes de otras radios y organizaciones sociales, como así también a la comunidad en general, y la elección de este formato de clases no fue casual: "A través de los talleres se buscó crear un ámbito de formación que permita el intercambio de diversos saberes de modo dinámico para crear nuevas síntesis a partir de la puesta en común de experiencias y conocimientos", asegura Gastón.

Asimismo, para consolidar este "proyecto hacia fuera", La Tribu integra junto a otras instituciones y radios comunitarias diversas redes sociales para promover el intercambio de experiencias que vienen de otras expresiones de la cultura.

Este proyecto comprometido hacia afuera con un tipo de gestión e intercambio democrático y participativo, también refleja estas ideas en su organización interna. Sus miembros se definen a sí mismos como un colectivo y ésta es su firma característica. Esto implica un modo de organización cuyas decisiones no se toman en forma centralizada, sino que son discutidas por todas las personas que participan del proyecto. También el control de la puesta en práctica de los planes de trabajo es horizontal y se realiza colectivamente. "Nos definimos como un colectivo porque consideramos que nuestra fuerza consiste en estar juntos -en palabras de Gastón Montells-. Pero no únicamente entre nosotros, sino que ese 'estar juntos' incluye también a las organizaciones, a las radios, al campo cultural y a los artistas".

REDES SOCIALES. Por Elina Dabas

De las organizaciones verticales aisladas a la acción colectiva de sujetos sociales responsables.

La cuestión social hoy en día se dirime en términos de explorar la capacidad de una sociedad para experimentar el enigma de la cohesión, conjurando de este modo el riesgo de su fractura. Quiero introducir la posibilidad de pensar, esperanzadamente, en una vida distinta a la que hoy tiene la mayoría de los argentinos y latinoamericanos, aunque no excluyo a los de otras latitudes. Guiada por el deseo de un mundo en el que quepan todos, es menester que consideremos las diferencias sociales, culturales y económicas que, lejos de enriquecer a través de la posibilidad de la diversidad, conducen a situaciones de inequidad dolorosas. La noción de igualdad del hombre, en abstracto, ha generado una idea de igualdad formal que nos conduce a olvidarnos de las desigualdades reales, contribuyendo además a apoyar el poder que somete. Hoy es importante que podamos referirnos a la equidad, como a la posibilidad de justicia en una misma comunidad con historias y culturas diversas. Me gustaría concluir con la visión de que otro mundo es posible.


"La Institución" y las organizaciones:

En diversos contextos, y no sólo en el latinoamericano, las instituciones sufren de creciente descrédito. En nuestro medio en particular se hace muy evidente la crisis entre la concepción que rigió en el origen de las instituciones y la situación actual. La institución, como modo de organización social, fue concebida en el marco del proyecto del Estado - Nación y recibió como misión la formación del ciudadano para que pudiera convivir en el mismo. Dichas instituciones se concebían como disciplinarias, dando lugar al surgimiento de instituciones correctivas. Aquel que no se disciplinaba a través de ellas, se hacia pasible de diversas formas de castigo hasta llegar al sistema de reclusión. El Estado - Nación significó la consolidación de la modernización capitalista que pretendía conciliar las demandas de unidad política de las diversas clases sociales con las necesidades de desarrollo económico. Para poder funcionar de este modo, fundamentó la producción de subjetividad en las instituciones sociales, las cuales poseían un lugar claramente delimitado. La familia, la escuela, la fábrica, el ejército, suponían reflejar formas más o menos fijas y constantes de formar sujetos. Sin embargo, éstas instituciones del "deber ser" se encarnaron en organizaciones habitadas por sujetos, ubicadas en contextos diversos, atravesadas por procesos históricos. A lo largo de su devenir, estas organizaciones sostienen el debate acerca de cómo cumplir con esa misión, misión que es permanentemente cuestionada desde la perspectiva del mandato, porque existen sujetos y contextos diversos. La institución, desde nuestra perspectiva, es portadora del instituido, de un mandato para llevarlo a cabo con personas que son concebidas como todas iguales, con parámetros de normalidad que se tienen que alcanzar independientemente de ellas, independientemente del contexto, independientemente de la historia. Asistimos a un momento en que el Estado fue dejando de ser el articulador simbólico de la formación ciudadana produciendo lo que habitualmente mencionamos como "crisis de las instituciones". Esta crisis se hace visible porque las instituciones ven vaciado el contenido instituido de la misión preestablecida. Sin embargo, no podemos negar que las instituciones producen sujetos pero ha cambiado el ámbito de producción. Se ha pasado de la lógica de los muros a la de todo el terreno social. Considerando esta distinción que realizamos entre institución y organizaciones, diremos que trabajamos con organizaciones: educativas, de salud, comunitarias, empresariales, atravesadas por la misión institucional. Entonces la organización es la posible, la que supimos conseguir y en esa organización entran a jugar los diversos sujetos, el contexto, el proceso histórico de esa organización en ese barrio, en esa comunidad, en ese país, en esa historia, en esos acontecimientos que se van realizando. Los escenarios creados, como el descripto más arriba, rompen el mandato que portan las instituciones. Creadas como ámbito de disciplinamiento de los ciudadanos para poder vivir en Estado, la dificultad de cumplimiento se penaba de formas diversas hasta llegar a la reclusión. En esta nueva sociedad que estamos viviendo, la pena mayor es la exclusión. Poder pensar en organizaciones es poder pensar en movimientos vitales. Resulta entonces interesante poder ampliar la noción de organización.

La organización es la disposición de relaciones entre componentes o individuos que produce una unidad compleja o sistema, dotado de cualidades desconocidas en el nivel de los componentes o individuos. La organización une de forma interrelacional elementos o eventos o individuos diversos que a partir de ahí se convierten en los componentes de un todo. Asegura solidaridad y solidez relativa a estas uniones, asegura, pues, al sistema una cierta posibilidad de duración a pesar de las perturbaciones aleatorias. La organización, pues: transforma, produce, reúne, mantiene, sostiene. La idea de organización y la idea de sistema no solamente siguen siendo embrionarias, sino que muchas veces aparecen disociadas. Propondremos asociarlas, puesto que el sistema es el carácter fenoménico y global que toman las interrelaciones cuya disposición constituye la organización del sistema. Los dos conceptos están unidos por el de interrelación: toda interrelación dotada de cierta estabilidad o regularidad toma carácter organizacional y produce un sistema. Hay pues, una reciprocidad circular entre estos tres términos: interrelación, organización, sistema. Nos encontramos entonces con modalidades de organización que pretenden alejarse del centralismo piramidal: como desarrollar prácticas que recuperen la experiencia de pertenencia y abran nuevas alternativas de organización; como potenciar organizaciones como redes y trabajando en red. Es una tarea permanente con otros de reflexión en la acción, de recuperación de la experiencia, en la práctica social de cada día donde visualizaremos la diferencia.

Las redes preexisten a nuestra llegada; nosotros no las creamos. Enfatizo que tenemos la posibilidad de tornarlas visible porque éstas preexisten a nuestra llegada, a nuestra intervención, ya que constituyen la trama que entreteje la vida. Me resulta estimulante poder pensar -casi como una metáfora- un descubrimiento muy importante del campo de la biología, realizado a fines del siglo XIX y publicado a principios del siglo XX. Esta disciplina planteó que dondequiera que encontremos seres vivos, podremos observar que sus componentes están dispuestos en forma de red. Si somos capaces de visibilizar redes, vemos vida. Si coartamos o disminuimos las posibilidades de vinculación, la restringimos ¿Cómo pensamos las redes?

La forma RED SOCIAL implica un proceso de construcción permanente tanto singular como colectivo, que acontece en múltiples espacios y (a) sincrónicamente. Podemos pensarla como un sistema abierto, multicéntrico y heterárquico, a través de la interacción permanente, el intercambio dinámico y diverso entre los actores de un colectivo (familia, equipo de trabajo, barrio, organización, tal como el hospital, la escuela, la asociación de profesionales, el centro comunitario, entre otros) y con integrantes de otros colectivos, posibilita la potencialización de los recursos que poseen y la creación de alternativas novedosas para fortalecer la trama de la vida. Cada miembro del colectivo se enriquece a través de las múltiples relaciones que cada uno de los otros desarrolla, optimizando los aprendizajes al ser éstos socialmente compartidos (Dabas, 2002)

El mundo no "es tal como nos es dado" sino que lo construimos entre todos y esto nos coloca en situaciones de responsabilidades compartidas.

Entonces, esto nos enfrenta al desafío de pensar como pasamos de las decisiones por mayoría a la generación de consenso; de las estrategias de intervención a estrategias cooperativas que promuevan ligaduras; del orden preestablecido a una organización coordinada.

Desde esta perspectiva no podemos soslayar el cambio en los valores que la sustentan. Nos alejamos del predominio de la expansión, competición y dominación para ir acercándonos a la conservación, cooperación y asociación. Aún más, el trabajo con enfoque de red nos coloca en la difícil posición de cómo intervenir en un río que fluye permanentemente, donde no es el fluir el obstáculo sino ser concientes del riesgo de interrumpir su caudal.

Evidentemente se introduce un desafío para la gestión en las organizaciones cuando se intenta trabajar desde éstas pensadas como redes. Hay algunos caminos transitados, pero en realidad se trata de pensar y actuar desde un enfoque que implica atravesar un proceso de desadaptación de modelos adquiridos, no siempre sencillo de realizar. Muchas de nuestras acciones son impredictibles, azarosas, coyunturales. Dependen del encuentro con los otros, de la posibilidad de recorrer el territorio. Pero nos acompaña siempre una certeza: la confianza en la capacidad de las personas, el registro claro de que nadie puede solo y un animarse a abrir ventanas, transitar senderos, explorar hendijas.